La primera estrofa, la que a mí me llamó la atención y la que más me gusta, realza la constancia y la firmeza de uno, cualidades que distingo mucho por sobre la gran mayoría. La segunda estrofa desenmascara el objetivo, al parecer, del poemita, Sor Juana deseaba hablar en contraste de la razón y del amor. Y si bien me gusta más aún así pensar en una firmeza frente a todo lo que lleva al descontrol, no me gusta entremezclar conceptos tan grandes como amor o razón, me gusta mucho la prosa sencilla o el verso en este caso. Los grandes temas del hombre me rebotan, me congestionan, me dan náuseas, estresan, perturban. En fin, el poema entero:
vencido de mi constancia,
¿Qué ha sacado tu arrogancia
de alterar mi firme paz?
Que aunque de vencer capaz
es la punta de tu arpón,
¿qué importa el tiro violento,
si a pesar del vencimiento
queda viva la razón?

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