domingo, 11 de marzo de 2007

A Violeta Hebe:


Fuiste niña hasta donde pudiste. Yo te quise pero ni te enteraste, o quizás sí, me gustaría al menos creer eso para pensar que no te fuiste por temor a estar sola. Cuánta desdicha en los ojos de tus padres, de cuánta alegría nos priva tu ausencia. Esperaban todos verte crecer, tus hermanas ya juntaban sus juguetes y te reservaban un lugar entre sus tardes de infinitos colores. Catalina, la mayor de seis años, me comentó en una oportunidad lo que harían cuando nacieras, cuando terminen de comer, lo que harán tras volver de sus clases. No sé qué habrán deseado tus padres, es que nos diste muy poco tiempo como para hablar de ti, pero de seguro querían lo mejor, cosas normales. Que de niña seas feliz y de grande amable o servil. Gerardo, tu padre, siempre estaría orgulloso de ti sólo por ser su hija, jaja, sí, él es quizás un poco egocéntrico, pero nadie te amará nunca más que él. Risueño y siempre alegre, hoy con sus 34 años de fortaleza lloraba como un niño entre los brazos de nuestra madre, su cara hoy era la de un humilde payasito herido de muerte, me miraba tímido, como esperando de mí o de cualquiera un brazo del cual aferrarze para no caer en el gran vacío que es el sinsentido de tu vida y muerte.

Ahora no me queda más que extrañar todo aquello que nunca ocurrió: las visitas a tu casa y que llegues corriendo a saludarme. Te perdiste los helados, la lejana infancia, las hojitas del otoño entrante, y de todos los otoños venideros. No sabrás nunca de las calles inundadas por los inviernos santiaguinos ni aquél dulce aroma a vino en primavera que nos embriaga para el amor. Sí, alguien también perdió tu amor y quizás viva siempre triste.

¿Por qué te fuiste? El médico dijo que no eras genéticamente viable, quizás tú nunca quisiste nacer. Yo también he deseado eso, y todos alguna vez lo han deseado. Este mundo es horrible, pero contigo hubiera sido un poco mejor.

No sé bien qué pensar. No soy religioso, no como quisiera, pero en momentos como este no me queda más que la fe para no perderme en esa inmensa extensión de dolor que queda tras tu partida. Dios te puso en nuestro camino por tres cortos meses y esos meses fueron buenos para nosotros, tu familia.

Violeta, 'la modesta', del latín. Modesta en vida.

3 comentarios:

Elenor dijo...

Muchas situaciones son difíciles en nuestras vidas. Nos toca afrontarlo inesperado en momentos en donde creemos que todo sigue un curso tranquilo. Creo que a pesar de que es terriblemente fuerte sentir la perdida de un pariente, la unidad familiar siempre ha sido un pilar fundamental en uds, que a pesar de todas las tormentas que atacan su barco, este siempre sigue flotando. A veces este barco pierde el rumbo,o una vela, pero al final sabe que camino tomar, por muy arriesgado que este sea.

Violeta se fue en paz, quizás como uds disfrutaron su estadía esos 4 meses, ella disfrutó oyéndolos afuera, sintió el calor de su madre y la mano de su padre acariciandola.

Terrenalmente no está, pero el recuerdo, como muchas veces te lo he dicho, siempre estará ahi con uds. Dios la tiene con él y al menos eso da paz...más allá de si uno cree en él, para mí Dios la tiene en su regazo.

Me encantó tu post, lleno de sentimiento y emociones encontradas. No puedo decirte que me emocioné...sigue así ele , gracias por todo.

Elenor dijo...

fe de erratas -_- "No puedo decirte que no me emocioné...sigue así ele , gracias por todo.

Elenor dijo...

d ehecho la del dibujo soy yo xD la dibujé yo, un dia te llevo mi block para q veas lo q dibujo :) saludos ele, connéctate un día pa q hablemos. El martes iré a tu casa con lore a ver si hablamos más ^^