miércoles, 6 de junio de 2007

Looking God in the Eye

Eros & Psyche
Luther Gerlach


Estoy con humor bien carajo y harto aburrido la verdad. Comencé buscando información variada, me encontré en YouTube viendo un reportaje de como es visto el Para Para allá: no muy distinto a acá jajaja. Pero encontré por ahí una revista de ciencia explicando con cierta parquedad la dinámica química que lleva al ser humano a enamorarse. Me causa harta gracia el tema a mí, le di un vistaso al artículo y de poco en poco me fue resultando atractiva la idea. ¿No hay un cierto morbo en descubrir la ecuación del amor? ¿O será esa mente científica mía que tenía cuando pequeño? No lo sé, el punto es que comencé a confirmar las fuentes del artículo y verifiqué lo que exponían en una revista de ciencia electrónica bastante prestigiosa (que me ha ayudado mucho a realizar mis ensayos para psicolingüística). Más allá del artículo y su contenido me encontré con algunos datos curiosos, y son esos datos los que pretendo destacar.

Al grano entonces.
Todo se trata de millones de estímulos a través de neurotransmisores, y esos neurotransmisores a su vez son secretados por varias glándulas de nuestro organismo por 'estimulos ambientales' (Also known as 'ella' o 'él' según la condición sexual de la 'muestra experimental' xD)

El primer neurotransmisor en ser secretado es la adrenalina. La famosa adrenalina. Aumenta la presión, la tensión arterial, el ritmo cardiaco, dilata las pupilas (para verte mejor jaja), aumenta la respiración y estimula al cerebro para que secrete otro neurotransmisor llamado dopamina, entre otros.


El segundo neurotransmisor de esta cadencia hormonal es la feniletilamina, algunos científicos gringos sostienen la teoría de que es esta la hormona del amor. Afecta las funciones del sistema nervioso central, es capaz de inhibir el dolor, cambiar nuestro estado anímico y nuestras percepciones. Otros profesionales del tema que solidarizan con la teoría de los científicos gringos aseguran que basta un intercambio de miradas o un roce de piel. En los cerebros de personas enamoradas se encuentra en grandes dosis (¿cómo lo habrán comprobado? o.o). Curioso fue saber que esta sustancia posee una estructura simple, y que por ello es fácil encontrarla en alimentos como el chocolate o el queso. Una vez me dijeron que el chocolate es orgásmico, yo no lo aseguro, pero el queso sí, ohhh sí.. Y es adictivo, y me cambia el estado de ánimo, acelera mi ritmo cardiaco, afecta en mi percepción (siempre es poco), y así.. jaja.


El tercer neurotransmisor la dopamina que ya mencioné, es liberada casi en conjunto con la feniletilamina (condenados nombres) y es la encargada de generar la sensación de bienestar en el organismo, sensación de placer y varias tonteras más que no les vi mucha relación con lo que trato de exponer. Interesante fue saber que la dopamina es adictiva. Mientras más de ella tenemos en el organismo, más deseamos conservarla. El paralelo es casi mágico, no somos adictos a 'él' o 'ella' sino a la dopamina, en un supuesto claro.


Luego de lo anterior, que en mi opinión vendría a ser 'el flechazo', el cuerpo comienza a calmarse y a secretar las castas endorfinas. Señoritas tranquilas y gentiles que haran todo lo posible por que no sintamos dolor y que nos sintamos seguros y conformes con lo que tenemos. Un amor no tan frenético.

Esa es la receta básica. Después cada cual pone de su parte, invita al cine, van a tomar helados, se hacen de rogar, llaman por teléfono, no responden, dicen que no.. en fin. Joteos y rechazos varios. No pensaba hablar de esa parte, pero me entusiasmé.

Sucede que luego de esa revolución hormonal que puede durar varios meses viene la parte.. curiosa. Para que dos personas no terminen estableciendo algún tipo de vínculo emocional (amigos, pareja, etc) tiene que haber realmente mucha diferencia entre sus formas de ser o sus costumbres. Trato de decir que en realidad es medianamente simple apreciar a otra persona. Vamos, ¿qué tan difícil puede ser respetar a otra persona por su calidad de persona? Y luego de eso, ¿qué tan difícil puede ser comenzar a tratar a esa persona? Todo comienza en el hola y sin darte cuenta vas a comenzar a hacerte dependiente de esa otra persona, de que esté allí para escuchar tu 'hola'.

Me animé a hablar de esa seguna parte porque tiene más que ver con lo que uno en realidad es, con lo que uno ofrece a otra persona o puede ofrecer y en el cómo le hacemos ver a esa persona, a base de diálogos y experiencias compartidas, qué es eso que podemos ofrecer. Compartir, saber mostrarse a otra persona. Ehm, venderse quizás jaja. 'Hola, me llamo Alberto y respondo lindos sonidos'. Veo muy difícil que dos personas no aprendan a llevarse bien, y desde esa perspectiva, creo que la parte más difícil del amor es que tu cuerpo reaccione debidamente y que sepas confiar en la otra persona para.. darte a conocer. Hm.. nuevamente ese concepto, 'confianza'. Pensaré en él, de momento aquí va la fórmula, puede tener errores pero me esmeré en verificarla:

C8H11N + 8C11H3ON + C6H3(OH)22(CH)2NH2 + Variables Socioculturales --> Amor

4 comentarios:

Sgarr dijo...

Nice.
Un sólo detalle, a la fórmula le falta el ingrediente secreto: Un Pitufo. Por eso Gargamel se esmeraba tanto en capturarlos. Hay algo mágico en ese azul eléctrico, que fácilmente lograría que cualquiera se enamorara.

PS: Ja.

Elenor dijo...

Interesante teoría, creo que una vez había debatido el tema con una persona que no tiene la más minima esperanza en el amor. Su concepto era frio y no se limitaba mas que a una relación de tipo animal...triste sin duda. Me agradó la forma en como redactaste y expusiste tus puntos de vista. A mi parecer el amor es mucho más que química. Quizás si, se liberan endorfinas y todos los nombres del mal que pusiste @_@. Pero bueno va mucho mas allá...no se. Cuidate espero que estés mejor.

Elenor dijo...

PD: te debo dos helados T_T

Elenor dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.