Hoy es el primer día en tres años que veo la luna hacia el suroeste a esta hora. ¡Cómo pasa el tiempo!
Yo debo haber tenido unos siete u ocho años cuando mi padre me pasó un libro de bolsillo que él guardaba desde mucho antes, creo que desde 1973, tiempo en el que según él era más barato conseguir uno de esos libros que una cajetilla de cigarros. El libro era una recopilación de varios cuentos de ciencia ficción, y ahora que recuerdo bien me dio dos libros, la recopilación de cuentos de ciencia ficción y otro que tenía un cuento de Mark Twain, 'El robo del elefante blanco'. Creo que ese último lo leí, pero no recuerdo la trama.
De la recopilación sólo leí Multivac de Isaac Asimov, y a medias porque se me hizo muy extensa la lectura, ahora encuentro que es muy escueta. Junto con Multivac, que es la novela en la que está basada la película 'Yo Robot' (la de Will Smith), estaba 'El ruido del trueno' de Ray Bradbury, en esa novela se basaron para crear 'El Efecto Mariposa'. El cuento más largo al parecer es '30 días tenía septiembre', creo que ese cuento fue la inspiración para 'El hombre Bicentenario', una de mis películas favoritas.
(La luna está deliciosamente naranja, parece un gajo de esa rica fruta, untado en vino ¿cómo se llama eso? ¿navegado?)
Esta tarde encontré ese librito, es increible como ha sobrevivido todo este tiempo, unos diez cambios de casa, discusiones, vaivenes, no sé. Siempre lo veía en la pieza y recordaba el día en que mi padre me lo pasó, yo poco gusto le tenía a la literatura y a pesar de sus escasas 100 páginas (libro de bolsillo) me parecía muy extenso. Además era una lectura agotadora ya que muchas palabras no las entendía (como jengibre), o marcas de automóviles, con mis 8 años creía que un cadillac era el apellido de alguna persona ilustre en algún lugar muy pero muy alejado de mi casa y colegio.
He estado toda la tarde leyendolo, lo abrí y no me di cuenta de cuan perfumado estaba a papel viejo y, cuando me di cuenta, metí mi nariz entre sus viejas hojas tratando de recordar si cuando lo comencé a leer 14 años atrás ya tenía ese olor, o lo adquirió mientras yo crecía.
Me encantó un cuento llamado 'El año 2000' de Roberth Abernathy, se trata de un cavérnicola que mientras duerme sueña con el año 2000 plagado de avances científicos y aparátos automáticos. Y de pronto despierta, su esposa hace lo posible por prender fuego en la cueva que habitan y debe ir a revisar las trampas por si cazó algo.
Yo no sé qué haya sido, pero me invadió una nostalgia con las lecturas de esta tarde. En principio creo que comprendo la idea de quién recopiló esas novelas. En la década de los 60 los avances ciéntificos comenzaron a opacar la imaginación y el misticismo con los que juega la literatura. Y lecturas como las de hoy dieron cuenta de esa 'pérdida'.
Pero creo que eso, así como así, no me afecta tanto. Me afecta el hecho de que a mi padre si le haya afectado. Él es bien parco, pero recuerdo bien lo entusiasmado que estaba en que yo leyera esos cuentos y siento que ese entusiasmo habla del deseo que él tiene (y todos tenemos) de no ser olvidados, de que nos comprendan y ojalá sientan como nos sentimos en nuestros momentos difíciles.
Además.. además poh, jaja. No, lo que pasa es que mi padre es un viejo que se ha ido quedando solo. Es un cabeza dura, obstinado, enojón, le gusta tener todo controlado, es desmedido, violento, mandón, intransigente, autoritario. Jaja, ¿hablo de él o de mí?..
A veces creo que cuando me hacía leer uno de sus libros, incluso hoy en día, o cuando me habla de él lo que en realidad quiere es que comprenda su actuar y de alguna manera lo justifique. En realidad no lo sé.. él es super hermético y no sé lo que piensa o lo que quiere. Sé otras cosas, que me gustaría comprenderlo por ejemplo, que siempre repetía que sería igual a él. Es bien difícil crecer a la sombra de alguien a quien quieres y odias tanto. Todas las cosas que hago parecieran medirse por lo que mi padre hizo, por lo que mi padre pensaba o por lo que él decía. Lo que yo hago, pienso o digo siempre tiene un eco en él. Cuando algo sale mal, ahí están las vocecitas de mi familia: 'actúas como tu padre', y cuando algo sale bien yo mismo me hayo pensando en que fue mi padre quien me enseñó a obrar así. Es como una cárcel, mi nombre es como una cárcel.
Lo ridículo de esto es que yo haré lo mismo, una mañana me daré cuenta que mis días ya se fueron, iré a mi pequeña biblioteca y tomaré el libro que más me gusta (uno que seguramente ya tengo) y se lo daré a mi hijo, entusiasmado y confiado en que él comprendera mi gesto y perdonará todas las tonteras que he hecho y seguiré haciendo.
¿Es eso justo? ¿O algo bello? No sé si me deseo para mis hijos.
(Ya no hay luna)
Yo debo haber tenido unos siete u ocho años cuando mi padre me pasó un libro de bolsillo que él guardaba desde mucho antes, creo que desde 1973, tiempo en el que según él era más barato conseguir uno de esos libros que una cajetilla de cigarros. El libro era una recopilación de varios cuentos de ciencia ficción, y ahora que recuerdo bien me dio dos libros, la recopilación de cuentos de ciencia ficción y otro que tenía un cuento de Mark Twain, 'El robo del elefante blanco'. Creo que ese último lo leí, pero no recuerdo la trama.
De la recopilación sólo leí Multivac de Isaac Asimov, y a medias porque se me hizo muy extensa la lectura, ahora encuentro que es muy escueta. Junto con Multivac, que es la novela en la que está basada la película 'Yo Robot' (la de Will Smith), estaba 'El ruido del trueno' de Ray Bradbury, en esa novela se basaron para crear 'El Efecto Mariposa'. El cuento más largo al parecer es '30 días tenía septiembre', creo que ese cuento fue la inspiración para 'El hombre Bicentenario', una de mis películas favoritas.
(La luna está deliciosamente naranja, parece un gajo de esa rica fruta, untado en vino ¿cómo se llama eso? ¿navegado?)
Esta tarde encontré ese librito, es increible como ha sobrevivido todo este tiempo, unos diez cambios de casa, discusiones, vaivenes, no sé. Siempre lo veía en la pieza y recordaba el día en que mi padre me lo pasó, yo poco gusto le tenía a la literatura y a pesar de sus escasas 100 páginas (libro de bolsillo) me parecía muy extenso. Además era una lectura agotadora ya que muchas palabras no las entendía (como jengibre), o marcas de automóviles, con mis 8 años creía que un cadillac era el apellido de alguna persona ilustre en algún lugar muy pero muy alejado de mi casa y colegio.
He estado toda la tarde leyendolo, lo abrí y no me di cuenta de cuan perfumado estaba a papel viejo y, cuando me di cuenta, metí mi nariz entre sus viejas hojas tratando de recordar si cuando lo comencé a leer 14 años atrás ya tenía ese olor, o lo adquirió mientras yo crecía.
Me encantó un cuento llamado 'El año 2000' de Roberth Abernathy, se trata de un cavérnicola que mientras duerme sueña con el año 2000 plagado de avances científicos y aparátos automáticos. Y de pronto despierta, su esposa hace lo posible por prender fuego en la cueva que habitan y debe ir a revisar las trampas por si cazó algo.
Yo no sé qué haya sido, pero me invadió una nostalgia con las lecturas de esta tarde. En principio creo que comprendo la idea de quién recopiló esas novelas. En la década de los 60 los avances ciéntificos comenzaron a opacar la imaginación y el misticismo con los que juega la literatura. Y lecturas como las de hoy dieron cuenta de esa 'pérdida'.
Pero creo que eso, así como así, no me afecta tanto. Me afecta el hecho de que a mi padre si le haya afectado. Él es bien parco, pero recuerdo bien lo entusiasmado que estaba en que yo leyera esos cuentos y siento que ese entusiasmo habla del deseo que él tiene (y todos tenemos) de no ser olvidados, de que nos comprendan y ojalá sientan como nos sentimos en nuestros momentos difíciles.
Además.. además poh, jaja. No, lo que pasa es que mi padre es un viejo que se ha ido quedando solo. Es un cabeza dura, obstinado, enojón, le gusta tener todo controlado, es desmedido, violento, mandón, intransigente, autoritario. Jaja, ¿hablo de él o de mí?..
A veces creo que cuando me hacía leer uno de sus libros, incluso hoy en día, o cuando me habla de él lo que en realidad quiere es que comprenda su actuar y de alguna manera lo justifique. En realidad no lo sé.. él es super hermético y no sé lo que piensa o lo que quiere. Sé otras cosas, que me gustaría comprenderlo por ejemplo, que siempre repetía que sería igual a él. Es bien difícil crecer a la sombra de alguien a quien quieres y odias tanto. Todas las cosas que hago parecieran medirse por lo que mi padre hizo, por lo que mi padre pensaba o por lo que él decía. Lo que yo hago, pienso o digo siempre tiene un eco en él. Cuando algo sale mal, ahí están las vocecitas de mi familia: 'actúas como tu padre', y cuando algo sale bien yo mismo me hayo pensando en que fue mi padre quien me enseñó a obrar así. Es como una cárcel, mi nombre es como una cárcel.
Lo ridículo de esto es que yo haré lo mismo, una mañana me daré cuenta que mis días ya se fueron, iré a mi pequeña biblioteca y tomaré el libro que más me gusta (uno que seguramente ya tengo) y se lo daré a mi hijo, entusiasmado y confiado en que él comprendera mi gesto y perdonará todas las tonteras que he hecho y seguiré haciendo.
¿Es eso justo? ¿O algo bello? No sé si me deseo para mis hijos.
(Ya no hay luna)

1 comentario:
Me encantan esos libros ocultos bajo un poco de moho, aquellos libros antiguos, con hojas amarillas, guardan un tipo de mmm olor especial, entre un poco de chocolate, vainilla y viejo. El recuerdo del padre, es bueno tenerlo, es bueno redactarlo, tú recuerdas a tu padre de diferentes formas, debido a las cosas que te han tocado vivir en tu vida, ¿eres un reflejo de él?...no lo creo, quizás irremediablemente al tratar de no ser como él te has ido acercando mas a lo que es él, pero hay algo que olvidaste y eso es que cada uno tiene su escencia propia única y intransferible (como los carnet xD). Cuando tengas hijos, lo más probable es que ellos valoren mucho esas cosas, ya que quizás lo hagas sin presionarlos ni menos tratando de infundarle tu idea...todo depende de ti. Uno decide si quiere ser el reflejo de sus padres o si desea cambiar eso, todo está en tus manos como ser humano y de seguro sabrás elegir bien.
Saludos
Sol
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