sábado, 1 de septiembre de 2007

Miedo

Shadow Orchids I
Liz Jardine


Yo era tan pequeño en ese entonces que los recuerdos que tengo no los podría diferenciar de un sueño. No sé si anduve realmente en ese tren de juguete o si el tren era en realidad un auto o si todo fue mi deseo de querer subirme a un go-cart, no lo sé. Tampoco sé si realmente mi padre me cargó en brazos, doblamos una esquina y nos hallamos en un callejón sin salida. Tengo la impresión de que el piso era de tierra y que estaba inclinado, pero no sé si eso ocurrió en realidad o no. Pero sí recuerdo que mi padre me hablaba mucho, me llevó a muchos lugares y me enseñó el nombre de muchas plantas y árboles que hoy ya he olvidado.

Es raro, pero hoy recordé que me hablaba de fantasmas. Espectros que él veía por doquier, nos observaban misteriosos, ocultos, acechantes. Tenían muchos ojos, sabían todo lo que hacíamos. Nos querían ver muertos, sólo a él y a mí, y a veces a mis hermanos menores. Yo no entendía, me asustaba mucho pero no entendía. Cuando me decía tonante '¡allí!, Eleazar!, allí!', yo me giraba pero no había nada. Me hablaba por horas y horas explicándome qué hacer cuando uno de ellos aparezca, cómo enfrentarlos, como resistir sus mentiras, engaños, traiciones. Porque él siempre me decía que eran muy malos, y sólo la voz con que me lo repetía me aterraba.

Hoy mi madre tuvo una crisis nerviosa producto del estrés y de su hipertensión. Estaba en mi pieza y escuché a alguien gritar 'ambulancia'. Mi madre con su rostro paralizado no podía hablar siquiera, en su desesperación trataba de comunicarnos algo, un teléfono, un medicamento, una persona. Luego lloró, a ratos gemía desconsolada y en otras ocasiones nos reprochaba. Sentí una culpa inmensa y también me sentí maniatado, su llanto me arrojaba a la vergüenza, me dejaba sin aire, me carcomía. Era ella y sólo ella, ella y su llanto, ella y mi culpa, ella y su cariño infinito arrojado como escupitajo sobre mi cara. Y fue allí, por primera vez en mi vida, que los vi. Grandes, sombríos, asesinos: los fantasmas de los que mi padre me hablaba.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

MUY BUENO

Eleazar dijo...

Dios.. de nuevo con los anónimos..

¿Cuál es tu nombre?

Elenor dijo...

FBI REPORTESE! xDDDDD

matta ne

uh!! se me olvido preguntarte algo, pero mejor por msn.

bye