viernes, 27 de junio de 2008

Arrabiata.


En Cervantes hallé locura.
En Huidobro, orgullo.
En Benedetti, pasión.
En Márquez, lujuria.
En Borges, absurdo.
En Sartre, desolación.
En Neruda, firmeza.
En Mistral, despecho.
En Parra, ironía.

Con tantos padres, que no se ofenda mi madre si soy un hijo de puta.

Ps. Sr. Crítico, replantéese "los talles de niñas jugando a ondular" en Mistral.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Claro... refiriéndome claro a las cosas superficiales y que no tienen sentido más allá del satisfacer.
¿Cómo has estado?

Pau

Eleazar dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Puedo aceptar a Mistral con conductas lésbicas, ¿Pero llamarla "Padre" no será mucho ya?