En Cervantes hallé locura.
En Huidobro, orgullo.
En Benedetti, pasión.
En Márquez, lujuria.
En Borges, absurdo.
En Sartre, desolación.
En Neruda, firmeza.
En Mistral, despecho.
En Parra, ironía.
Con tantos padres, que no se ofenda mi madre si soy un hijo de puta.
En Huidobro, orgullo.
En Benedetti, pasión.
En Márquez, lujuria.
En Borges, absurdo.
En Sartre, desolación.
En Neruda, firmeza.
En Mistral, despecho.
En Parra, ironía.
Con tantos padres, que no se ofenda mi madre si soy un hijo de puta.
Ps. Sr. Crítico, replantéese "los talles de niñas jugando a ondular" en Mistral.

3 comentarios:
Claro... refiriéndome claro a las cosas superficiales y que no tienen sentido más allá del satisfacer.
¿Cómo has estado?
Pau
Puedo aceptar a Mistral con conductas lésbicas, ¿Pero llamarla "Padre" no será mucho ya?
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